domingo, 29 de enero de 2017

estados premonitorios | llar





Está lloviendo plata.

Ráfagas
como en una de esas primeras líneas
en las que ojalá no te maten nunca.

A cielo partido

llueve una furia tras otra
contra un refugio del Vallès Oriental
en el que todo mata por igual.

Éste no es un poema sobre nosotros antes de nosotros.

Es sólo la intención de conservar la generosidad de J.
la marca del ojo izquierdo de H.
el valor de las cosas
que se hacen pedazos.

Es el  presentimiento de quererte antes de quererte 

tras el fuego en Villajane
tras la arena en Boeung Kak
tras un tránsito en Libia
tras el último lobo linchado.

Es no querer tener país

sino una casa de hueso
de piel de ballena - ser esa casa
a la que no hemos llegado
aún.


































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